La Educación Inicial representa una etapa decisiva en la formación del carácter y el desarrollo integral del ser humano. Elena G. de White señala que “la educación y la redención son una” (La educación, p. 30), lo que implica que toda acción educativa en los primeros años debe estar orientada a restaurar en el niño la imagen de su Creador, desarrollando armónicamente sus facultades físicas, mentales, sociales y espirituales.

Esta carrera responde al llamado de preparar educadores con una profunda vocación de servicio, capaces de acompañar al niño en sus primeros aprendizajes, no solo desde la ciencia pedagógica, sino también desde una cosmovisión bíblica que reconoce el valor eterno de cada ser humano. Según White, “la obra de la verdadera educación es preparar a los jóvenes para que sean pensadores, y no meros reflejos del pensamiento de otros” (La educación, p. 12). En esa línea, este programa formativo se orienta a construir experiencias significativas que despierten el pensamiento, el carácter y la espiritualidad desde la primera infancia.

Así, la Licenciatura en Educación Inicial en la Universidad de Montemorelos no solo busca profesionales competentes, sino misioneros de la esperanza, dispuestos a sembrar, desde los primeros años de vida, las semillas de un mundo nuevo, justo y conforme al propósito divino.

La Licenciatura en Educación Especial responde al principio cristiano de que todo ser humano, independientemente de sus condiciones o capacidades, posee un valor infinito ante los ojos de Dios. Elena G. de White nos recuerda que “los niños y jóvenes con impedimentos son objeto del especial cuidado de Dios, y deben ser formados para ser útiles en esta vida y aptos para la vida futura” (El Ministerio de la Bondad, p. 39). Esta carrera, por tanto, se erige como una expresión tangible del amor redentor que busca incluir, dignificar y restaurar.

Desde esta perspectiva, el profesional en Educación Especial es un agente de esperanza que reconoce en cada estudiante una imagen divina por desarrollar. Su labor no se limita a una adaptación pedagógica, sino que se extiende a un acompañamiento comprensivo, paciente y comprometido, que refleja el ministerio compasivo de Cristo hacia los más vulnerables.

La Universidad de Montemorelos, fiel a su misión de educar integralmente, propone este programa como una plataforma para formar docentes especializados que promuevan la equidad, la justicia y el servicio abnegado. En palabras de White: “Ningún esfuerzo por ayudar a los que necesitan será en vano. Cristo considera como hecho a Él mismo lo que se hace por sus más pequeños” (El Deseado de Todas las Gentes, p. 504). Así, esta carrera no solo es una opción académica, sino un llamado vocacional al discipulado práctico y transformador.

La Licenciatura en Educación Física encuentra su fundamento en la visión integral del ser humano promovida por Elena G. de White, quien afirmó que “la verdadera educación incluye la preparación física, mental y espiritual” (La educación, p. 13). Esta carrera busca formar profesionales comprometidos con el desarrollo armónico de estas dimensiones, promoviendo hábitos de vida saludables, disciplina, cooperación y dominio propio a través del ejercicio físico y la actividad motriz.

En un contexto social marcado por el sedentarismo, el estrés y las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, la Educación Física se vuelve una herramienta redentora. White advierte: “Todo lo que afecte la salud influye sobre la mente, y es, por lo tanto, parte esencial de la educación enseñar a cuidar el cuerpo” (Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 31). En coherencia con este principio, esta carrera prepara docentes capaces de integrar el movimiento corporal con los valores del reino de Dios, promoviendo el respeto, la perseverancia y el servicio abnegado en los estudiantes.

Esta licenciatura, impartida desde una cosmovisión bíblica en la Universidad de Montemorelos, se convierte en un llamado misionero a restaurar el cuerpo como templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19) y a formar ciudadanos que reflejen el carácter de Cristo también en su manera de vivir, trabajar y cuidar su salud física.

Descripción:

La Escuela Ciencias de la Educación, de la FACED UM, conduce los cinco programas académicos:

Licenciatura en Enseñanza de las Matemáticas

Licenciatura en Enseñanza de las Ciencias Sociales

Licenciatura en Enseñanza de las Ciencias Naturales

Licenciatura en Enseñanza de Lenguaje y Comunicación

Licenciatura en Enseñanza del Inglés.

El plan de estudios de cada uno de estos programas conduce una ruta de formación docente y gestión educativa en los ocho semestres. Contar con un laboratorio de formación docente y gestión educativa es una prioridad para nutrir el perfil de egreso en las competencias de un educador enfocado en conducir el acto educativo integral, desde el saber, el hacer y el ser, fundamentalmente en el nivel de secundaria y preparatoria.

 

Propósitos:

  • Formar integralmente a los estudiantes de la Escuela Ciencias de la Educación en los ámbitos de práctica docentes, organización escolar y gestión administrativa.
  • Involucrar de manera activa a los estudiantes de la Escuela Ciencias de la Educación en las áreas de normatividad, certificación y acreditación en la operación de un programa de educación media superior, cumpliendo con la ruta docentes y el servicio social del plan de estudios.

 

Importancia de un laboratorio de formación y gestión educativa:

Contar con un laboratorio a manera de, escuela anexa, permite diseñar, implementar, y evaluar la intervención educativa de los estudiantes en las áreas de:

a.    Promoción y reclutamiento

b.    Admisión de estudiantes

c.    Procesos de inscripción

d.    Elaboración de horarios

e.    Organización escolar de espacios para el aprendizaje

f.     Registros escolares

g.    Procesos de certificación

h.    Organización de evento de graduación

i.      Creación de recursos didácticos

j.      Elaboración de sílabos o libros de trabajo

k.    Supervisión de la práctica docente

Gestión con instancias gubernamentales

Este curso provee al profesor entrenamiento en herramientas de investigación que puede integrar en el desarrollo de su ejercicio docente. ECI permite un desarrollo curricular integrar de cualquier contenido temático.